Crianza respetuosa, Pedagogías alternativas/ Inteligencia emocional en la infancia

¿Cómo se siente mi hijo?

Estamos viviendo momentos de cambios en el que nuestros hijos nos han demostrado muchas aptitudes positivas para hacer frente a estos nuevos acontecimientos. Para ellos no ha sido fácil el confinamiento porqué su naturaleza iba a contracorriente y para ellos ha sido antinatural. No poder salir de casa a disfrutar del aire libre, de jugar en la naturaleza y en los parques, de disfrutar de su familia, tíos, abuelos, de no ver a sus amigos y compañeros de clase, de haber de llevar mascarilla etc. podríamos enumerar infinidad de situaciones que han hecho frente con habilidades y conductas que aún están en proceso de aprendizaje debido a su corta edad.

A los adultos les han costado estos cambios, imaginad a ellos. Los adultos más optimistas dicen que los niños se adaptan a todo y no pasa nada pero la realidad es que su mundo interno se ha sacudido y aunque nos hayan demostrado su gran capacidad de adaptación no exime que sus emociones estén a flor de piel.

Ahora que comenzamos de nuevo la etapa escolar después de medio año sin ir al colegio debido a la situación sanitaria y las vacaciones de verano es un buen momento para reflexionar y estar atentos ante las actitudes de nuestros hijos.

Están contentos de ver a sus compañeros de nuevo y de volver a jugar pero lo que se han encontrado es que el covid aún está rondando. Siguen reprimiéndose actitudes y estados naturales como poder comunicarse sin tener una mascarilla en la cara, poder respirar y hablar sin tener algo que te tape la boca, poder jugar en el patio con sus otros amigos que están fuera de su grupo burbuja etc.

Cada niño es diferente unos se quejarán de estas situaciones, otros parecerán que las llevan bien y no pasa nada, otros estarán tristes y no sabrán del todo porqué se sienten así, otros mostrarán más agresividad, todo dependerá de la personalidad del niño. Una vez más como padres y educadores habremos de estar muy atentos a sus sentimientos, empatizando con ellos.

Sabemos que no es nada fácil, hasta los papás y mamás de profesión psicólogo/a infantil no les va a ser fácil porqué somos personas y cuando se vive en las propias carnes los acontecimientos siempre requieren un gran esfuerzo emocional y dificultad y más cuando se refiere al cuidado de nuestros hijos.

Una propuesta que me está yendo muy bien para descifrar el mundo interno de mi hijo es a través de sus dibujos. Los dibujos nos proporcionan información muy valiosa. Les puedes hacer preguntas acerca de lo que dibujan y ellos lo viven de manera muy natural, lo que les ayuda a expresarse con libertad.

¿Sabías que el dibujo se ha utilizado para diagnosticar problemas afectivos y para intervenir en los casos que no era fácil el lenguaje verbal? En psicología infantil es una gran herramienta.

Una manera que los niños regulan sus emociones de manera natural es dibujando. Por lo que el dibujo tiene gran importancia para los niños para poder afrontar situaciones adversas, ayuda a que el niño saque su yo interior.

Te invito que hagas lecturas sobre la interpretación de los dibujos en los niños. Es una herramienta que esta a nuestro alcance para ayudarlos con sus sentimientos.

Os dejo algunas de las pautas y test que se utilizan para interpretar los dibujos:

El Test de la Familia se le pide al niño que pinte a su familia y se analiza la relación de él con cada uno de ellos.

En el test HTP (siglas inglesas de Casa, Árbol, Persona), se le pide al niño que dibuje una casa, un árbol y una persona. La casa reflejaría la visión que tiene el niño de la vida  y de las relaciones familiares; con el dibujo del árbol descubrimos la imagen más inconsciente que tiene de sí mismo y la persona expresa cómo se ve a sí mismo y cómo se relaciona con el exterior.

Otro modo de analizar los dibujos es observando la repetición de determinados elementos, colores repetitivos o tamaños de éstos:

Inseguridad: Dibujos muy pequeños, hacer los dibujos en un rincón del papel, elementos muy pobres y poco variados, uso frecuente de la goma de borrar, trazo muy suave y débil.

Tristeza / depresión: Muchos espacios vacíos, dibujos con pocos detalles, pocos colores, dificultad para acabar el dibujo

Ansiedad y tensión :Preferir el tachado al borrado, dibujo continuo de monstruos o personajes terroríficos, aparición frecuente de objetos agresivos: pistolas, espadas, bombas…sombrear habitualmente los elementos del dibujo.

Utilizar mucho el Marrón. Es utilizado por niños con cierta inseguridad.

Utilizar mucho el Azul.  Personalidad serena y estable, y de paz emocional. Suelen usarlo niños tranquilos y ordenados que se encuentran bien consigo mismos y su entorno.

Utilizar mucho el Rojo. Es el preferido de los niños con mucha energía y fuerza vital y que suelen ser muy impulsivos.

Utilizar mucho el Amarillo. Expresa la alegría y la felicidad.

Utilizar mucho el Negro puede mostrar tanto un niño triste y depresivo como un niño violento con mucha ira y rebeldía contenidas.

Utilizar mucho el Verde o se aplica a elementos que no corresponden habla de niños que toleran mal la frustración y desean llamar la atención de modo persistente.

Un dibujo bien centrado suele mostrar a un niño organizado y seguro de sí mismo, mientras que un dibujo descentrado podría indicar una mayor inmadurez e inseguridad

Si el dibujo tiende a situarse en el lado derecho cabe pensar en un niño con buena estabilidad y control emocional.

El lado izquierdo, por el contrario, es el prefer niños más abiertos, pero con mayor impulsividad y menor tolerancia a la frustración.

Los dibujos muy pequeños pueden traducir sentimientos de inferioridad y suelen corresponder a niños inseguros y vergonzosos. Los dibujos excesivamente grandes muestran niños más abiertos tendentes a sobrepasar los límites y las normas.

Son aspectos a considerar pero no son ciencia exacta. Si se tienen sospechas de alguna conducta o estado que nos preocupa consultemos a un profesional. Considero que a parte del dibujo nos deben acompañar otros comportamientos diarios ya que los niños hacen muchos cambios y dependen de muchos factores. Observemos para detectar y ayudarlo en su mundo interior y si es necesario consultar con el profesor/a o pediatra.